Naciones Unidas ha encontrado en la empresa y en la organización privadas un valioso aliado para avanzar a buen ritmo hacia los objetivos del 2030. Sin desestimar el imprescindible aliento de los gobiernos, el Tercer Sector pero, también, las empresas nativas de esta nueva era de responsabilidad social se han demostrado constantes, voluntariosas y enormemente eficaces a la hora de contribuir -con acciones concretas y cuantificables– a hacer de este mundo un lugar del que estar más orgullosos.

La Buena Huella se define a sí misma como una consultoría especializada en sostenibilidad y capacitación profesional de personas y entidades, radicada en España, pero con crecimiento internacional (¡y vigorosamente horizontal!). Tras año y medio de pandemia en el que aquello de “no dejar a nadie atrás” amenaza con quedársenos pegado como un mantra hueco, proyectos como el que dirige Víctor Fernández Morales apremian a pasar del buenismo a la acción concreta, colaborativa y ejecutada sobre el terreno.

De esta forma, La Buena Huella ha encontrado en la acción social de Fundación A LA PAR, que trabaja por los derechos y la participación social de la población con discapacidad intelectual en Madrid desde la década de los noventa, un partner enormemente interesante para amplificar su impacto. Y esto se logra siendo capaces de crear juntos oportunidades que se materializan en una mejora real de la vida de estas personas, con especial acento en la esfera laboral: otro punto de encuentro con La Buena Huella.

Gracias a esta sinergia, Ana Isabel, una joven profesional con discapacidad encontró empleo a través del ‘Programa Incorpora’ de otra Fundación, en este caso, de Fundación La Caixa. Coordinando todo el proceso de reclutamiento estuvo la Oficina de Empleo de Fundación A LA PAR, Fundajobs, y gracias a este flujo intensivo de pequeñas interacciones positivas, Ana Isabel es hoy un miembro más del área de Gestión de Shareholders de La Buena Huella. Una experiencia laboral, en empresa ordinaria y con contrato indefinido, que no todos los jóvenes con una discapacidad pueden estampar en el curriculum.

Recientemente la consultora volvía a confiar en Fundajobs, de A LA PAR, y en su bolsa de demandantes de empleo con discapacidad intelectual, para cubrir una vacante de prácticas de seis meses en su propia plantillaClaudio está a punto de concluir su formación en Administración en CAMPVS, de A LA PAR, y hoy por hoy es uno más en el equipo humano de La Buena Huella. Víctor nos cuenta que están muy satisfechos con su progresión y nos adelanta que cuando concluyan sus prácticas, Claudio tiene muchas opciones de quedarse como parte del staff.

Pequeños granitos -no tan pequeños según quién los mire- que, en efecto, comienzan a mover montañas. Una revolución social que se despega con urgencia del eslogan y que solo germinará de forma plena si el compromiso de quienes lo cultivan se demuestra auténtico. Tenemos por delante 30 años apasionantes para brillar y hacer brillar. Hagámoslo juntos.